Historia Hija de una familia de padres muy jóvenes, de un hogar de clase media en Ñuñoa Villa Frei, Myriam fue la primera de tres hermanos y conoció la condición especial de ser hija única durante cuatro años, antes de que nacieran su hermana Pamela y su hermano Jaime. Siempre supo que quería cantar desde que tenía cuatro años, se miraba al espejo, tomaba el cepillo de pelo como micrófono y cantaba para sus amigos; y ese deseo se pudo proyectar por primera vez a los 10 años. Participó en un festival estudiantil donde era la más chica, y ganó.
Myriam Hernández comenzó su carrera a finales de la década de los 80. Tanto su belleza como su voz han llamado la atención de cuantos han presenciado sus actuaciones en directo. Su talento artístico, sumado a su tenacidad, ilusión y dedicación han sido sus mejores aliados para conseguir que, con su primer disco, Myriam ya fuera reconocida como una de las figuras más destacadas en la música de su país natal, Chile.
Myriam contrajo matrimonio a los 25 años de edad con el empresario chileno Jorge Saint-Jean el 15 de agosto de 1992 en los salones del Hotel Hyatty. Jorge es también manager de Myriam y ella le ha dedicado algunas de sus canciones. "Muchos me preguntan si es difícil mantener un matrimonio estable mientras eres artista, yo digo que no hay nada imposible, sobre todo cuando como yo, se cree en el amor eterno".
El 17 de noviembre de 1994 nació su primer hijo Jorge Ignacio y el 10 de mayo de 1997 nació su hija Myriam Isidora, para Myriam ser mamá es lo más maravilloso que le ha podido ocurrir en la vida.
Myriam sigue apostando al castellano como la lengua que le ha permitido definir su estilo y ganarse un lugar dentro de un mercado bastante competitivo. Pensando siempre en un público global, nos sigue entregando sus canciones dedicadas al amor en diversos matices, que son un verdadero deleite a nuestros oídos.
Myriam incursionó como modelo y ha conducido programas de televisión en Chile, así como también coanimó el Festival de Viña del Mar durante los tres últimos años, confirmando así, que Myriam es una artista integral y muy profesional en todo lo que se propone hacer, pero ante todo, ella reconoce que su verdadera pasión es el canto.